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Hace poco descubrí el proyecto Pedagogía Blanca que llevan juntas Azucena Caballero y Mireia Long. Cada párrafo que leía en su blog me parecía más interesante que el anterior, con consejos realmente útiles e interesantes, así que me he decidido a acercaros su filosofía con este post tan veraniego y divertido donde nos proponen actividades y juegos para niños en la playa siguiendo esta metodología.

Para introduciros un poquito en qué es la Pedagogía Blanca, os dejo esta introducción que ellas mismas hacen en su blog:

“La Pedagogía Blanca es una forma de educar, enseñar y acompañar a los niños en su crecimiento y su aprendizaje, que tiene como base y objetivo ofrecerles las herramientas que necesitan para desarrollar todas sus potencialidades desde el respeto a sus procesos madurativos, fomentando su curiosidad natural, su espíritu crítico y su creatividad.

Pero es más que eso, es una enseñanza también para padres y educadores que solamente al ser capaces de liberarse de sus ideas erróneas pueden recuperar la confianza en el proceso natural del aprendizaje.”

Planea tus vacaciones en la playa con la Pedagogía Blanca

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Seguro que los días de playa van a ser una oportunidad maravillosa para pasar tiempo de diversión y descubrimiento con vuestros hijos. Os proponemos algunas actividades y manualidades para un día de playa con los niños que son pura Pedagogía Blanca en acción: aprendizaje y diversión.

A los niños les encanta la playa. Pueden correr libres, mojarse, tirarse por el suelo, salpicar, estar descalzos, sentir el sol, el agua y el aire en su piel. Se sientes llenos de energía y alegría, aunque luego lleguen reventados a casa.

Pero hay ratos en los que también pueden aburrirse, sobre todo si no hay muchos otros niños conocidos con los que jugar. En realidad, que no los conozcan no importa, seguro que, si son tímidos, podéis ayudarles a hacer nuevos amigos o convertiros en la familia más interesante de la playa si jugáis con vuestros hijos.

Para que el día de playa sea perfecto podemos planificar sencillos juegos y actividades que ir proponiéndoles cuando los veamos escasos de ideas.

Cuadro con huellas en la arena

Nuestra primera propuesta necesita un poco de planificación y, aunque se puede hacer en casa, si lo hacéis en la playa va a ser divertidísimo. Consiste en hacer un molde con arena en la que podéis dejar huellas de sus pies o sus manitas y luego, cubriéndolo con cola, dejarlo secar para hacer un cuadro de imborrables huellas.

Caja sensorial con arena de playa

Una caja sensorial es una caja o recipiente lleno de materiales táctiles que los niños pueden explorar. Nosotros vamos a usar arena para meter en ella toda clase de objetos: pueden ser cosas que recojamos en la playa o cualquier tipo de materiales. Lo ideal es que haya cosas de tamaños, formas, texturas y durezas diferentes: plástico, madera, metal, tela, celofán, papel, papel de plata, hojas, piedras, palitos, conchas… no hay límite.

Va a ayudar a que los niños ejerciten su motricidad fina y el discernimiento y clasificación de objetos y además ayuda a mejorar la capacidad para describir verbalmente lo que tocan.

En la caja o cajón sensorial de arena de playa meteremos los pequeños juguetes y objetos y los invitaremos a describirlos primero con el tacto y luego ya, mirándolos.

Caja sensorial marina

Esta variante de la caja sensorial, la caja sensorial marina estimula también su sentido del tacto, la capacidad de imaginar y adivinar y su expresión verbal. El cajón deberá ser de plástico (una bandeja de las que usan los gatos es ideal) y la llenaremos de agua, introduciendo en ella animalitos marinos de plástico (mejor si no han jugado nunca con ellos para que sea más divertido adivinar) y piedritas, restos de algas y conchas. La arena y el agua son, como veis, fuente de juegos maravillosos.

Colección de conchas y piedras mágicas

En las playas podemos encontrar toda clase de maravillosos tesoros que coleccionar. Basta pasear por la orilla con los niños e ir recopilando lo que llame su atención. Habrá conchas de todo tipo, caracolas, piedras de todos los colores y esos cristales pulidos por la arena que parecen piedras preciosas.

Guardar nuestra colección de conchas y piedras mágicas y clasificarlas será un placer que, además, si la edad del niño lo permite, podemos complementar con explicaciones sobre su origen, sobre las fuerzas de la Naturaleza que las han ido erosionando y también imaginar juntos historias sobre el lugar donde cada una se formó y todas las aventuras que ha corrido hasta llegar hasta aquí. Este juego en la arena de la playa va a ser la estrella del verano seguro.

Hacer rocas

Otra actividad creativa y superinstructiva es hacer rocas, permitiéndoles a los niños comprender mejor los mecanismos naturales de la sedimentación. Debéis recoger arena fina, arena gruesa y pequeñas piedritas e ir poniendo capas en un molde, cubriendo cada una de ellas con cola y dejándola secar antes de añadir la siguiente capa con un material diferente.

Al final tendréis varios estratos diferenciados y una original obra maestra que les encantará conservar. Los moldes de silicona son ideales para poder extraerla sin problemas cuando esté seca y dura.

Medallón con conchas

Una variante de esta actividad es fabricar un medallón con conchas. En ese caso el molde debe ser redondo y pequeño. Ponemos la arena con la cola y cuando empiece a endurecer lo decoramos con rocas. Es importante acordarnos de meter un cordel al principio, para luego poder hacer el colgante. Para terminar, una vez seca y sacada del molde, podemos decorar con purpurina y barnizar.

Como veis, podéis hacer muchas actividades y manualidades con los niños relacionadas con la playa que además, se convierten en verdaderos tesoros que os harán recordar a toda la familia estas vacaciones maravillosas.

Mireia Long
Pedagogía Blanca